Cómo aplicar la consciencia financiera a tu vida

En el momento actual en el que vivimos, es muy importante estar muy bien informados para poder gestionar a nuestro favor nuestro dinero e inversiones.

Cuando hablamos de consciencia financiera, no solo hablamos de conocer el entorno externo sino también el interno: todo aquello que tiene que ver con nuestras creencias heredadas de nuestro sistema familiar así como las emociones que nos despierta el dinero y la riqueza.

Es muy importante trabajar en tu autoconocimiento e incrementar tu nivel de consciencia financiera para poder detectar todas las creencias y patrones que te mantienen en la escasez. Esto te proveerá de una serie de herramientas internas que, combinadas con unos buenos vehículos financieros, te ayudarán enormemente a mejorar la gestión e inversión de tus finanzas.

Trabajar en tu autoconocimiento y consciencia financiera te permite salir del bucle de la escasez y de los patrones de miedo y supervivencia, pues son tus pensamientos los que determinan tu realidad, como viene demostrando la física cuántica desde hace ya muchos años.

Nuestra mente humana ha sido programada durante miles de años en los pensamientos de limitación y escasez, (la propiedad privada es la reina pero es finita y se acaba), y esto se manifiesta en las diferentes áreas de nuestra vida, en especial en la que tiene relación con el dinero: la profesión y la economía.

Al desarrollar tu autoconocimiento, puedes transformar tus creencias de escasez porque estás conectado con tu «Ser», un espacio interno que está mucho más abierto y limpio para atraer la prosperidad a tu vida.

Cuanto mayor es tu consciencia financiera interna y externa, mejor es tu relación con el dinero y la riqueza.

A parte del autoconocimiento hay otros 2 aspectos esenciales a trabajar para incrementar y expandir tu nivel de consciencia financiera: la responsabilidad y la acción consciente.
Tomar consciencia de nuestra responsabilidad nos permite salir del patrón de escasez que a su vez está relacionado con el patrón de “víctima” que en la mayoría de las ocasiones opaca nuestra relación con el dinero.

Cuando estamos en este patrón de escasez solemos pensar que nuestros problemas económicos tienen que ver con las crisis, los bancos, los impuestos, los políticos, los jefes, o incluso la mala suerte.
Pero con esta actitud lo que hacemos es echar la culpa a lo externo sin responsabilizarnos de lo interno. Por ello es importante hacer este trabajo de ver cómo mis creencias sobre el dinero están influyendo en mi economía para ocuparme de ellas y poder cambiarlas rompiendo el patrón de actuación, de manera que este cambio se vea reflejado en tu vida económica.
 
Así es como entramos en la acción consciente, que es lo que nos impulsará a incluir nuevos hábitos financieros en nuestra vida, que irán desde el Ser hacia afuera. Estos hábitos comprenden, por ejemplo: aprender sobre las reglas del dinero, contactar con profesionales que nos puedan ayudar, incorporar nuevas herramientas o vehículos financieros para ahorrar más y mejor, e invertir nuestro dinero de manera eficiente.
Tal y como está el panorama actual no hay muchas más opciones. Estamos en la era de la democratización del conocimiento y esto incluye también todo lo referente al dinero, la riqueza y la economía. En el momento actual están cambiando las reglas tradicionales para abrir paso a nuevas economías y paradigmas como podrían ser las criptomonedas o la economía colaborativa.

Hay que recuperar nuestro poder económico y responsabilizarnos de que tenemos la capacidad de acceder a él, porque la prosperidad es nuestro derecho de nacimiento.
 
Si te resuena todo lo anterior, debes trabajar en tu consciencia financiera para de este modo traer la libertad financiera que tanto deseas y mereces.

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